Las líneas de nuestra vida

diciembre 08, 2014 Eva María Velázquez 0 Comments


MIENTRAS TE VAS LLEGANDO
(A mi nieta, Lucía)

Cuando la noche en la espera se detiene,
miro tu ecografía colgada en las paredes.

Una nota escrita me llama:
"Buenas noches, mami. 
No trabajes tanto. 
No tardes, dame un beso
antes de dormir.
Te espero en mi cama"

Son los trazos de tu futura mami,
que aguarda en su cama mi beso;
sueño que no ha crecido,
que aún es mi pequeña.

Pero los años no perdonan, 
al igual que la vida no espera.


Mientras  te vas llegando,
mis manos dibujan las líneas
difusas de tu pequeña mano.
Mientras te miro chupando
el pulgar, tu nombre traza
una sonrisa melosa en mis labios:

Lucía...  
¡Qué bonito 
eligió tu nombre mi niña!

Lucía,
mientras te vas llegando,
pequeña mía,
vienen a mí los sueños
que juntas vivimos
tu madre y yo toda la vida.

Hoy,  te espera un hogar lleno de amor,
tu ropa pequeña, los mimos de mamá
y tu familia te esperan.  

Te aguarda una preciosa habitación
que huele a papá, huele a ti y huele a ella.

Tu cobijo, que es su vientre,
hace tiempo fue mío y
hoy, junto a mi niña bella,
vivo la mejor de las esperas. 

Tu madre ahora vivirá por ti y para ti
igual que yo vivía, vivo y viviré por ella
porque mientras te vas llegando, Lucía,
ya eres su verdadera estrella.
Esta noche os siento en silencio, y
la música que soñé para ti,
me arrulla y acompaña mi espera.

© Eva Velázquez Valverde
   08 diciembre de 2014






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